Su vivienda encaja con lo que buscan nuestros clientes. Pero hay algo que nos importa aún más: nos llega limpio. No es un piso quemado.
¿Y qué es un piso quemado? Cuando media docena de inmobiliarias publican y se pasan el mismo piso entre ellas, acaba repetido por todos los portales, a distintos precios y con distintas fotos. El comprador lo ve una y otra vez, empieza a desconfiar y pierde el interés. El piso se «quema»: pierde atractivo y, con él, valor.
Nosotros trabajamos justo al revés, con un contrato de agente único. Eso significa que las únicas personas que pueden vender su piso somos nosotros… y usted mismo. Ninguna otra agencia lo toca: no se repite por todos los portales ni se quema.
Y no le ata en absoluto. Es solo por mes y medio —ampliable únicamente si usted quiere—, y durante todo ese tiempo usted conserva la libertad de venderlo también por su cuenta. Tiempo más que suficiente para saber lo primero y más importante: si su piso está en precio de mercado o conviene ajustarlo.